La muerte es uno de los mayores misterios que existen en la vida. Nos pasamos la vida entera caminando junto a ella, viendo cómo visita a personas que conocemos, en etapas adolescentes incluso tentándola, convivimos con ella, pero nunca llegamos a entenderla. Para la mayoría de nosotros la muerte esta asociada con algo muy negativo, algo doloroso y en lo posible quisiéramos que fuera siempre evitable. La mayoría de nosotros le teme, jugamos a imaginar la mejor forma de morir, algunos quisieran pedir que sea algo rápido, sin dolor, ojalá sin sufrimientos, en lo posible incluso sin conciencia de lo que ocurre, fantaseamos con ello. La muerte es algo que quisiéramos ocultar, desplazar, pero allí está... cuando te ofrecen la tumba en el cementerio, cuando compras ese seguro de vida, la que está detrás de todo eso es ella.
Esa es nuestra realidad, pero es la realidad de todos nuestros compañeros de viaje, habitantes de este planeta? Claramente no. Esto es así en nuestra cultura occidental.
En otras culturas, en otros pueblos con otras creencias con otras visiones, la muerte puede ser casi un privilegio. Su significado es realmente opuesto al nuestro, y el sufrimiento? a veces no existe. Nosotros pedimos a Dios para no morir y ellos piden para tener el privilegio de hacerlo pues en este acto se funden en el creador y su amor infinito. Me pregunto entonces a quién le hace caso Dios, a ellos o a nosotros?
Hoy nuestro país se encuentra golpeado por noticias de muerte, estamos tristes, sumidos en el dolor y el sufrimiento. Sólo aquellos que ya no están y que caminan de la mano de la oscura y esquelética imagen saben ahora cuál es la verdad, el dolor no es para ellos, es para nosotros... al menos de eso tenemos certeza: lo que duele no es la muerte, es la VIDA. Tal vez un día cuando esto pase un poco, cuando esté más lejos, sería bueno que nos acercáramos a ver la muerte desde otros lugares, nunca lograremos aclarar realmente el misterio, pero compartiendo significados con otras posturas, culturales y de creencia, es probable que encontremos mayor sentido a esta experiencia. Lo importante creo yo es mantenernos conscientes, alertas y siempre preparados, pensar cada día como si fuera el último, disfrutar al máximo lo que nos a tocado en la vida y desechar los cuestionamientos y nuestras eternas disconformidades, en vez de perder tanto tiempo en eso, tal vez sea mejor dar un gran abrazo a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros padres, a ese compañero (a) del trabajo, a los amigos y agradecerles y agradecer porque están junto a nosotros por un día más y nosotros estamos para ellos.

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