Durante el fin de semana se produjo un tremendo apagón, el último antes de este fue algunos días después del terremoto del 27 de Febrero de 2010. Recuerdo que ese fue realmente aterrador, la sensación de oscuridad produce en forma automática en la mayoría de nosotros un estado de alerta y sobrexcitación. Recuerdo que la idea de que se repetiría el movimiento telúrico, estuvo en la cabeza de varios de nosotros, el temor en estos casos invade sin que lo llamen a niños y adultos por igual, hombres y mujeres... El sábado recién pasado estábamos terminando de tomar una rica y simpática once en compañía de una familia amiga cuando... zas! todo oscuro, casas y calles... todo negro como el carbón. Para los que vivimos el terremoto, en ese instante se asocian automáticamente todos nuestros recuerdos, todo dentro de nuestro cerebro trabaja organizando los datos y provocando finalmente un reacción conductual, oscuridad - movimiento, movimiento - terremoto, terremoto - megadesastre, megadesastre - desamparo e indefención, desamparo e indefensión - terror, en esta parte es cuando se activa el sistema límbico en donde residen nuestras emociones... hasta que finalmente todos son gritos y carreras, en otros casos algunos mudos y tiesos como momias, y el terremoto? por ninguna parte, afortunadamente!
En ese momento en la casa éramos 4 adultos, una adolescente, 6 niños y una bebé, la casa tiene 3 pisos y 4 niños estaban en la parte de arriba, el resto estábamos en el primer piso... rápidamente todo fue caos. Recuerdo que pensaba que los niños de arriba se caerían por la escalera tratando de bajar, pero al mismo tiempo intentaba tantear a la bebé porque siempre se escapa a subir la escalera y la puerta de seguridad no estaba puesta, los hombres en su pragmatismo se hacían de la luz de los celulares para ubicar los fósforos y las velas, mis lindas velas de adorno pasaron a ser unas simples velas de apagón. Es casi imposible no acelerarse... afortunadamente ninguno de los adultos presentes perdió el control, y aunque se que muchos de nosotros pensábamos cosas terribles a mil por hora, nadie dijo nada y todos, absolutamente todos conservamos la calma. Alguien dialogaba con los del tercer piso para que se organizaran en bajar, algunos tenían cara de espanto y rápidamente nos transformamos en un rebaño de ovejas 11 almas que nos movíamos al unísono, se veía muy simpático!!!
Cuando estas cosas te ocurren en el ambiente de tu casa a veces olvidas lo que eres, para lo que estás preparada, para lo que estás entrenada, bah de veras que soy psicóloga... qué se sugiere en estos momentos? Mmm... Sin decir nada empecé a hacer callar a los fatalistas, a desestimar los comentarios catastróficos o demasiado imaginativos. Alguien encontró una emisora de radio en el celular y presté el mío (que era el único que funcionaba, igual que para el terremoto) para que quien quisiera llamara a mamas y parientes solitarios, de hecho yo misma lo hice. Poco a poco todos más calmados, las visitan decidieron retirarse y el rebaño se achicó un poco, pero las caritas de algunos niños y sus cuerpecitos todavía evidenciaban mucho miedo, la posibilidad de que lograran acostarse y dormir era casi nula. Por suerte a alguien se le ocurrió empezar una canción y todos congregados en el dormitorio matrimonial cantamos a todo pulmón. Al instante empecé a recordar mis años de scout y fueron apareciendo más y más canciones y danzas que nos entretuvieron por un buen rato, los cuerpo se relajaron, las caritas se calmaron y todos terminaron con una sonrisa, cansados y transpirados de tanto cantar, bailar y reir. Al otro día muchos declararon haber tenido una de las mejores experiencias del último tiempo!!! y yo me sentí muy feliz de poder cortar esa cadena de significados asociada al "apagón". Ese día en esta familia se construyó una nueva realidad: Apagón - susto, susto -canciones - danzas y risas. Qué entretenido es el apagón!!! y qué fácil puede ser controlar una situación así, si los adultos mantenemos la calma y guardamos por ahí una bolsita de juegos y creatividad... ojalá les sirva!
lunes, 26 de septiembre de 2011
viernes, 23 de septiembre de 2011
Terapia para los valientes
Creo que ir a terapia con un psicólogo o similar no es para cualquiera, realmente es para valientes! es como un salto al vacío, como ir a tirarse a los leones, como camino sin retorno, etc, etc ,etc. No quisiera asustar a nadie con lo que digo, pero creo que si alguien no está dispuesto a reconstruirse desde los cimientos creo que sería mejor que no perdiera su tiempo, ni su dinero ni su saliva. Con la poca experiencia que tengo he visto de todo... y aquellas personas que terminan sus procesos lucen realmente como sobrevivientes, como verdaderos guerreros que le han ganado una gran batalla a ese torturador interno que todos llevamos y que se llama Ego. También he visto a otras personas salir corriendo ante la primera mirada que se dan en el espejo... y también hay quienes se quedan allí mucho tiempo para discutir, para dar la pelea, pero con su terapeuta!!!
Resulta curioso entonces que la idea en el común de la gente muchas veces sea de que las terapias son para los débiles, para los que no se la pudieron solos con éste o aquél problema... y lo que es peor, todavía nos toca escuchar que las terapias son para los "locos"!!! tal vez la locura radica en el verdadero arrojo que hay que tener para ir a exponer tu vida ante un otro, ajeno, desconocido, pero al mismo tiempo humano como tú y también falible... finalmente la única debilidad está en quien huye a veces toda una vida de si mismo alojado en una burbuja de supuesta felicidad, reposando en la ignorancia...
Felicito realmente a todos aquellos que se atreven o que alguna vez se han atrevido, ir a terapia no lo hace cualquiera. es una gran demostración de responsabilidad para con uno mismo y para con los que nos rodean es un acto de gran humanidad y grandeza. Es para valientes, es para guerreros!!!
Para apoyar lo que digo se me ocurrió consultar el "Oráculo del Guerrero", a ver qué me salía... y miren... aquí está:
XVI El Guerrero Vence
"Está dicho. Si combates en armonía con el Universo, no puedes sino vencer. Si combates porque es la única manera de recuperar el equilibrio perdido, no puedes sino vencer. Si combates porque has agotado todas las otras alternativas, no puedes sino vencer.
¿Pero qué significa vencer? Ganar la batalla con sólo hacer sentir a tu adversario el poder del que eres continente, el poderío del Universo. Hacer comprender a tu oponente que no tiene caso el derramar sangre sobre esta bella Tierra. Es hacer de tu enemigo un amigo. Es contribuir a la paz en el mundo. Es cumplir con la voluntad del Altísimo. Es vivir".
viernes, 9 de septiembre de 2011
Titulada!!! una nueva psicóloga...
Todo ha salido muy bien gracias a Dios, ni siquiera por estar licenciada en psicología con 5 años de carrera y con un título anterior de bailarina, me podía sentir tranquila a la hora de enfrentar a una comisión y defender mi título. Como dicen por ahí, "...otra cosa es con guitarra..." Todo el estrés ya pasó y ahora por fin podré descansar. Mis hijos biológicos no me conocen sin esta carrera y los otros tres menos aún, me divorcié entre medio y me volví a casar, conocí a mi compañero siendo casi una "mechona", trabajé, perdí trabajos... me embaracé, en fin... Creo que en resumidas cuentas todo este proceso fue mi mejor "terapia", soy otra persona, en estos años se han tejido nuevas redes de significados para mi, y la vida ya no es la misma. Recomiendo a todas las personas aventurarse con una nueva carrera si lo desean, pasan muchas cosas, pero se crece enormemente como persona, y finalmente si sobrevives te has fortalecido y avanzado. Ni la edad, ni el dinero, ni las relaciones, ni los hijos, ni el trabajo son realmente un límite, los límites no existen, los inventamos nosotros, sólo hay que probar!!!
lunes, 5 de septiembre de 2011
En el principio era el verbo...
"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él
fueron hechas" (Jn. 1:1-3).
Lo escuché muchas veces, cuando era niña y también
de más grande... mi familia era católica, y hasta octavo básico asistí a un
colegio que también lo era. Lo que en ese entonces no sabía es que ahora me
haría sentido al interior de un box de consulta, sentada escuchando a mis
pacientes.
Abanderada con mis nuevos descubrimientos de la mano del
constructivismo pienso que hay gran capacidad de curación en esta frase, más
allá de la creencia misma en Dios o no. Y es que somos
seres lingüísticos por excelencia y sociales además. Es precisamente
en esta interacción con los otros a través del lenguaje que construimos nuestra
realidad. Nos basamos en un puñado de significados comunes que han
sido consensuados entre nosotros y los otros, pero que se tiñen a
cada momento de nosotros mismos, una y otra vez y se aliñan usando la analogía
de la preparación de un plato de comida, con otros condimentos y especias,
nuestra emoción del momento, cómo íbamos vestidos ese día, qué perfume llevábamos, cómo habíamos
dormido la noche anterior, lo que creemos en nuestro interior sobre el asunto más
allá del consenso, lo que nos dijo mamá, lo que nos dijo papá, lo que le
escuchamos a un amigo... etc. Son casi infinitas las variables que finalmente
construyen nuestra realidad. Una realidad por cierto mutable, flexible, pero
única. Una realidad repleta de significados que son absolutamente personales,
que hablan del sentido que le damos a todas y cada una de las cosas en nuestra
vida. Cuidado entonces con tu lengua... tal vez lo que hables durante los
próximos diez minutos determinen tus próximos diez días, meses o años, qué
responsabilidad!!! Les dejo estas palabras, qué las disfruten...
Un
verso...
y
otro verso...
y
otro verso...
Muchos
versos
cada vez
más perfectos...
Una escala
de versos
que se alce
desde la tierra al cielo
y se prenda
en la luz de los luceros
y luego
ya subiendo...
......
Subiendo...
......
Subiendo...
......
Subiendo...
Desde la tierra
al cielo.
De
lucero
en
lucero
hasta llegar
a la suprema claridad del verbo.
Hasta llegar
a la belleza única del verbo.
Hasta llegar
al corazón del verbo.
León Felipe (1985)
sábado, 3 de septiembre de 2011
Temor a la muerte, temor a lo desconocido...
La muerte es uno de los mayores misterios que existen en la vida. Nos pasamos la vida entera caminando junto a ella, viendo cómo visita a personas que conocemos, en etapas adolescentes incluso tentándola, convivimos con ella, pero nunca llegamos a entenderla. Para la mayoría de nosotros la muerte esta asociada con algo muy negativo, algo doloroso y en lo posible quisiéramos que fuera siempre evitable. La mayoría de nosotros le teme, jugamos a imaginar la mejor forma de morir, algunos quisieran pedir que sea algo rápido, sin dolor, ojalá sin sufrimientos, en lo posible incluso sin conciencia de lo que ocurre, fantaseamos con ello. La muerte es algo que quisiéramos ocultar, desplazar, pero allí está... cuando te ofrecen la tumba en el cementerio, cuando compras ese seguro de vida, la que está detrás de todo eso es ella.
Esa es nuestra realidad, pero es la realidad de todos nuestros compañeros de viaje, habitantes de este planeta? Claramente no. Esto es así en nuestra cultura occidental.
En otras culturas, en otros pueblos con otras creencias con otras visiones, la muerte puede ser casi un privilegio. Su significado es realmente opuesto al nuestro, y el sufrimiento? a veces no existe. Nosotros pedimos a Dios para no morir y ellos piden para tener el privilegio de hacerlo pues en este acto se funden en el creador y su amor infinito. Me pregunto entonces a quién le hace caso Dios, a ellos o a nosotros?
Hoy nuestro país se encuentra golpeado por noticias de muerte, estamos tristes, sumidos en el dolor y el sufrimiento. Sólo aquellos que ya no están y que caminan de la mano de la oscura y esquelética imagen saben ahora cuál es la verdad, el dolor no es para ellos, es para nosotros... al menos de eso tenemos certeza: lo que duele no es la muerte, es la VIDA. Tal vez un día cuando esto pase un poco, cuando esté más lejos, sería bueno que nos acercáramos a ver la muerte desde otros lugares, nunca lograremos aclarar realmente el misterio, pero compartiendo significados con otras posturas, culturales y de creencia, es probable que encontremos mayor sentido a esta experiencia. Lo importante creo yo es mantenernos conscientes, alertas y siempre preparados, pensar cada día como si fuera el último, disfrutar al máximo lo que nos a tocado en la vida y desechar los cuestionamientos y nuestras eternas disconformidades, en vez de perder tanto tiempo en eso, tal vez sea mejor dar un gran abrazo a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros padres, a ese compañero (a) del trabajo, a los amigos y agradecerles y agradecer porque están junto a nosotros por un día más y nosotros estamos para ellos.
Esa es nuestra realidad, pero es la realidad de todos nuestros compañeros de viaje, habitantes de este planeta? Claramente no. Esto es así en nuestra cultura occidental.
En otras culturas, en otros pueblos con otras creencias con otras visiones, la muerte puede ser casi un privilegio. Su significado es realmente opuesto al nuestro, y el sufrimiento? a veces no existe. Nosotros pedimos a Dios para no morir y ellos piden para tener el privilegio de hacerlo pues en este acto se funden en el creador y su amor infinito. Me pregunto entonces a quién le hace caso Dios, a ellos o a nosotros?
Hoy nuestro país se encuentra golpeado por noticias de muerte, estamos tristes, sumidos en el dolor y el sufrimiento. Sólo aquellos que ya no están y que caminan de la mano de la oscura y esquelética imagen saben ahora cuál es la verdad, el dolor no es para ellos, es para nosotros... al menos de eso tenemos certeza: lo que duele no es la muerte, es la VIDA. Tal vez un día cuando esto pase un poco, cuando esté más lejos, sería bueno que nos acercáramos a ver la muerte desde otros lugares, nunca lograremos aclarar realmente el misterio, pero compartiendo significados con otras posturas, culturales y de creencia, es probable que encontremos mayor sentido a esta experiencia. Lo importante creo yo es mantenernos conscientes, alertas y siempre preparados, pensar cada día como si fuera el último, disfrutar al máximo lo que nos a tocado en la vida y desechar los cuestionamientos y nuestras eternas disconformidades, en vez de perder tanto tiempo en eso, tal vez sea mejor dar un gran abrazo a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros padres, a ese compañero (a) del trabajo, a los amigos y agradecerles y agradecer porque están junto a nosotros por un día más y nosotros estamos para ellos.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Falta poco...
Si todo saliera como yo espero, en algunos días más me estaré titulando oficialmente como psicóloga. No ha sido fácil y mi vida a cambiado enormemente en estos casi 7 años. He aprendido muchísimo y me queda aún más por aprender, doy gracias a Dios por darme la oportunidad de ser útil a los demás de esta manera, sólo espero saber tomar el camino adecuado para servir de la mejor forma posible. Los invito a conocer mi planeta de psicóloga, mis ideas, mis experiencias, mis conocimientos, mi realidad, si algo les sirve lo toman, lo comparten, así juntos podemos hacer que alguien esté hoy día ojalá un paso más cerquita de ser feliz.
Soy mamá de 5 niños, dos biológicos y tres que no, somos una gran familia ensamblada de los tuyos, los míos y los nuestros, he estudiado mucho a los niños y su mundo, la familia, el poder del amor... Me gusta el constructivismo por su mirada flexible y tolerante de la diversidad humana y hoy por hoy me identifico con su concepto de la realidad. Bienvenidos a quién aterrice en este loco planeta!!!
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